Edición numerada donde el pico del pañuelo es el mejor formato inventado por la academia aldina: el libro de bolsillo. Aldo Manuzio a principios del siglo XVI revolucionó para siempre la industria editorial e hizo de la literatura un negocio menos esnob: lanzó al mercado un producto inédito al alcance del gran público que supiera leer.
«El libro de bolsillo» remite a la literalidad de lo que el objeto promete, en un gesto con la voluntad de trascender a la mercancía.
Esta pieza contiene un libro de formato pequeño en un bolsillo emancipado, sin pantalón que lo acompañe: una buchaca llena, ocupada por otro cuerpo listo para ser repasado.