Billetes de oblea dulce encuadernados en espiral que forman un libro moneda. Las páginas son billetes de 10
y de 50 euros. Si todos los caudales son engullidos aparece el esqueleto de una ballena: el libro moneda
se convierte en raspa;
la liquidez, en reacción poética.
«Llevo años preguntándome qué tipo de relación tengo con el dinero. La ansiedad y la disociación han sido una constante en este vínculo. Me gustaría que fuera una relación dulce y,
por qué no, comestible».